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Situada en Castilla y León, Soria podría definirse como una pequeña capital que conserva gran parte de su encanto histórico y medieval. Poetas como Gustavo Adolfo Bécquer, Gerardo Diego o Antonio Machado expresaron en verso su admiración por esta ciudad.

Como dice su lema turístico “Soria, ni te lo imaginas”, la recorremos anotando en tu ruta los lugares que no debes perderte durante la visita.

Convento de San Juan Duero

De camino al Monte de las Ánimas, lugar por donde pasa la leyenda de Gustave Adolf Bécquer, encontramos el convento de San Juan de Duero que se construyó entre los siglos XII y XIII. En un lugar tranquilo y pacífico ubicado en la margen izquierda del río Duero y cerca de la entrada oriental que permite el acceso a la ciudad a través de un puente medieval.

Este antiguo monasterio aún conserva el cuerpo de la iglesia del edificio original, simplemente, con una sola nave y ábside semicircular, y arcadas del claustro. Es precisamente el claustro impresionante más impresionante que custodia las cuatro bahías con una asombrosa colección de estilos en ejecución. También tiene arcos de medio punto típicos del románico.

Desierto de San Saturio


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Cuenta la leyenda que el noble Soriano Saturio, en el siglo VI, tras la muerte de sus padres, repartió sus riquezas entre los pobres y se fue a vivir a unas cuevas del Duero donde viviría durante 30 años como ermitaño. A San Saturio se le atribuyen varios milagros, y tal es la devoción al santo que los sorianos decidieron construir una ermita en su honor.

La ermita se construyó sobre una antigua cueva visigoda. Las pinturas del interior relatan la vida del santo y patrón de Soria, y sus restos están enterrados en el altar mayor hallado en el último cuarto del siglo XVI.

La Ermita de San Saturia cuenta con varias salas como la sala de exposiciones, la sala de la casa de Santer, la sala del Cabildo de los Heros, la sala del ayuntamiento y el canon o capilla de San Miguel.

Aunque la ermita de San Saturio es accesible en coche, merece la pena caminar hasta el lugar y disfrutar de los paisajes del Duero.

Catedral de St. Petra


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Wikipedia

Aunque es habitual que la catedral esté ubicada en la capital provincial, Soria es uno de esos raros casos ya que la catedral tiene su sede en El Burgo de Osmi. Pero eso no quiere decir que no haya catedral en Soria, porque está la Catedral de San Pedro de Soria, que comparte con la Catedral Metropolitana la dignidad de ser templos regidos por el obispo y su equipo.

La Catedral de San Pedro es una auténtica joya del románico castellano. En 1520 la iglesia se derrumbó y tras una reunión a la que asistieron Mons. Pedro Acosta, la nobleza local y el cabildo, se decidió construir una nueva Colegiata, se construiría sobre la anterior, por lo que no quedan muchos restos originales salvo en las fuentes escritas.

Algunas se han integrado en el nuevo templo y se pueden ver actualmente, como tres ventanas pertenecientes a un edificio románico dentro del crucero. Junto con algunos vanos y partes del claustro, la antigua portada principal sirve de acceso a la ermita, donde se conserva una espléndida portada románica.

Las obras del nuevo templo se completaron hacia 1575 con la construcción del campanario. En marzo de 1959, después de años de petición, el Papa Juan XXIII otorgó el título de Cocatedral a la colegiata de San Pedro Bule Quandoquidem Animorum, compartiendo desde ese momento la sede de la catedral con Burgo de Osma.

Iglesia de Santo Domingo


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Wikimedia

Es difícil probar el origen de la iglesia de Santo Domingo, pero históricamente se dice que a principios del siglo XII se construyó en este sitio una iglesia románica, de la que solo se conserva la torre actual, en honor a Santo Tomé.

A finales de ese siglo, el templo fue remodelado a fondo para ampliarlo, y en 1556 se fundó un monasterio de dominicos junto a este edificio. Debido a la falta de presupuesto para construir su propia capilla, se acordó utilizar la parroquia de Santo Tomé, y con el tiempo pasó a llamarse Santo Domingo. Fue declarado Bien de Interés Cultural en 2000.

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